Innopolítica

Dilian Francisca Toro nació Guacarí, Valle del Cauca, en una familia trabajadora de clase media, descubre su amor por la política gracias a la labor que ejercían sus padres de vocación de servicio, uno de los pilares fundamentales que contribuyó a edificar su camino en la política. A sus 12 años empezó a liderar procesos transformadores en la comunidad, tanto así que años después sería la creadora de la casa cultural de su municipio.

Trabajar por y para la comunidad fue siempre su sueño, por eso su profesión como médico encajaba a la perfección para ayudar a una sociedad desgastada por la violencia, el olvido y con una necesidad mayor de superación. Escuchar a los pacientes y poder darles una solución individual a sus problemas es una de las analogías que la política tiene con la medicina, y fue la oportunidad perfecta para Dilian, de entrelazar sus pasiones que se describen en tres palabras: Vocación de servicio.

“Lo primero que debe tener un político es vocación de servicio, pero además que amemos lo que hacemos, porque la política es muy difícil, porque la política es servir a la comunidad, es servir a la gente, es tratar de escuchar a cada miembro de la comunidad para poder tratar de solucionar los problemas colectivos que tienen”.

Y así, trabajando sin descanso por el bienestar de la comunidad que la rodeaba es como Dilian en 1992 fue elegida por voto popular como alcaldesa de su pueblo natal Guacarí. Pensando en grande y con un camino lleno de sueños, Dilian trajo consigo un aire modernizador cargado de proyectos que a su vez generaron un gran desarrollo en el municipio. Pero nada era suficiente para esta mujer con una vocación de servicio abismal, que con el deseo insaciable de seguir ayudando y trabajando por las problemáticas que aquejaban a su pueblo, a su departamento y a su país, llega al Senado de la Republica en el año 2002, para dar solución y apoyo a sectores sociales cargados de necesidades. Además, en el año 2016 es elegida Gobernadora del Valle del Cauca, convirtiéndose así en la primera mujer en ocupar este cargo mediante elección popular en el Departamento.

Dilian, con un desafío más grande que cambiar la cara del Valle del Cauca ante Colombia, tenía el devolverles la confianza a la comunidad, que volvieran a creer en los nuevos caminos, en las nuevas esperanzas, en los aires de cambios que llegarían a este Departamento, y todo ello lo lograría generando y desarrollando liderazgos colectivos. Porque, aunque le había demostrado a toda Colombia que lograba lo que se proponía, tenía más que claro que sola no llegaría a la meta, y como buena vallecaucana y sin temor alguno posicionó al Departamento del es Valle del Cauca como uno de los mejores de Colombia durante su mandato.

El político que no escucha nunca va alcanzar sus objetivos. Es una de las frases que acompaña el discurso de Dilian en cada charla que ofrece, porque desde que ejercía su profesión como médico, se ha dedicado a escuchar dolencias, problemáticas y necesidades y por ende ha trabajado para darles solución.  El escuchar cada palabra de las personas que la siguen, ha sido la base del aprendizaje para lograr una labor que pueda revertirse en impacto positivo para las comunidades.

Detrás de un gran líder hay un equipo que apoya, aconseja y acompaña, pero sobre todo que admira; es así como su grupo de trabajo, en el que se incluye el equipo de Innopolítica, se ha convertido en la sombra que nunca abandona la honorable labor de liderazgo social y político que desde años atrás Dilian ha venido ejerciendo con harás de un cambio positivo para una sociedad desbastada y cansada de estar en el olvido. Dilian como líder es de orgullo para mujeres, vallecaucanos y por ende colombianos, porque Dilian representa a las personas que no sólo hablan de liderazgo, sino personas que viven, sienten, pero sobre todo transmiten ese amor por el servir que lleva a las comunidades a un mejor norte, que los lleva a construir escenarios de equidad real para la vida.

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