Innopolítica

Por: Luis Javier Medina Chapas

Chile, Ecuador, Bolivia, Venezuela; todos ellos países sudamericanos y de distintos contextos tanto a nivel social cómo político. ¿Qué similitud existió entre los mismos antes del azote de la pandemia del covid-19, la cual hizo su aparición en el continente a inicios del 2020?, la respuesta es la constante que sufren muchos territorios en la región: protestas y movilizaciones sociales. Si retrocedemos en el tiempo diferentes países fueron sacudidos por manifestaciones antes de la crisis sanitaria actual. Tales expresiones, según Marta Lagos, directora de la encuesta regional “Latinobarometro”, no son casualidad, al contrario, son producto del descontento de las distintas sociedades del continente en torno a problemas cómo la desigualdad, la exclusión y el acceso a servicios de tipo social de calidad (Lissardy, 2019).

Ahora bien, más allá de si estas demandas tenían un origen congruente o si las mismas fuesen legitimas a la luz de los hechos y lo que estaba sucediendo en cada contexto social (ese es tema para otro artículo), es innegable que, durante ese periodo, existió cierto recelo, duda e incluso rechazo a tales movimientos populares. Durante las jornadas de protesta se suscitaron declaraciones de diferentes apellidos que expresaban que dichas manifestaciones eran un reflejo de la frustración de ciertos grupos políticos o una manera para poder asaltar el poder dejando a un lado cualquier atisbo de democracia y legalidad. El caso chileno fue el más representativo de estas afirmaciones, donde se tildó de “comunista” las diferentes expresiones sociales que ocurrieron en 2019. Caso similar en Caracas, donde en medio de manifestaciones populares en contra del régimen, Nicolas Maduro afirmó que los culpables de las protestas eran líderes de “ultraderecha” financiados por Estados Unidos (BBC, 2019). El patrón de respaldar a tu aliado político y arremeter contra tu adversario rápidamente se esparció por todo el continente, trastocando la opinión y el pensamiento de las sociedades latinoamericanas.

Todo esto, ya sea si provenía de una esquina o de la otra, trajo consigo el no prestar atención a lo más importante que conlleva una protesta: la demanda social y la opinión de las personas. ¿No son este tipo de declaraciones negativas para la democracia y la libertad de expresión? ¿tales percepciones omiten el sentir de la protesta como tal? En las siguientes líneas me dedico a responder dichas preguntas, a fin de esclarecer dicho fenómeno que se suscitó y se sigue suscitando en una de las regiones más convulsas del planeta a nivel político.

La protesta y su sentir

¿Qué es una protesta?, la Organización de Estados Americanos (2019) afirma que “es una forma de acción individual o colectiva dirigida a expresar ideas, valores o visiones de disenso, oposición, denuncia o reivindicación (p.5). Con dicha definición podemos deducir que la protesta no solo se encuentra vinculada a uno de los derechos fundamentales del ser humano: la libertad, sino también es pieza fundamental para una sociedad que respeta los derechos humanos. Asimismo, es importante también enfatizar en que si se viola el derecho a la protesta se está vulnerando la libertad de movilización y reunión, que son garantías que poseen los ciudadanos frente al poder estatal y cualquier intento de coacción arbitraria.

Con todo esto, ¿no es justificable una protesta con el simple hecho de ser una forma de expresión y un canal para alzar la voz frente al poder estatal? aun así, es importante enfatizar y dejar en claro lo siguiente a fin de no minimizarla o considerarla vana, inservible o superficial: una protesta no es un puñado de personas manifestando y provocando ruido en las calles y plazas de una ciudad solo porque si, es una forma de expresión cuyo origen es el descontento, la disidencia y el alzar la voz frente a los problemas que ciertos grupos o la sociedad misma posee. El sentir de una manifestación va más allá de los gritos, cantos o marchas que se puedan escuchar, en realidad su origen radica en los problemas y necesidades que cómo individuos tenemos dentro de la sociedad.

Legitimidad y subjetividad

Si bien es innegable el hecho de que existan manifestaciones efímeras o que obedecen a un sector en particular, no podemos generalizar o peor aún asumir que una protesta es ilegítima sin siquiera escuchar a las personas que están manifestando o el origen de las mismas. Un ejemplo de ello fue chile, en donde, a raíz de algo que quizás puede sonar ínfimo como es el alza del pasaje del metro (paúl, 2019) las manifestaciones y las demandas se fueron incrementando a tal punto que el país sudamericano actualmente se encuentra en proceso de creación de una nueva constitución (BBC news, 2021). ¿cómo podemos a decir día de hoy que la ciudadanía y diversos sectores populares no estaban involucrados en tales movilizaciones? El juicio y la descalificación hacia tales movimientos se cae a la luz de los hechos y de lo que estado sucediendo en el país latinoamericano.

Y es que hay algo que debemos tener bien en claro: no importa si el que está en la protesta sea el mismísimo Nicolas Maduro o si entre las filas de la manifestación se encuentran personajes derechistas o liberales, lo que realmente nos debería importar es el origen, las causas, las demandas y por supuesto las propuestas que puedan emanar de tales movimientos. Debemos cambiar la perspectiva de las protestas y dejar de ubicarlas en un contexto de confrontación, polarización y violencia, al contrario, las protestas son la mejor oportunidad para entablar el diálogo, la concertación y la inclusión de ciertos grupos sociales que quizás se sienten ignorados por el poder estatal.

Reflexiones finales

Vivir en democracia va más allá de votar cada cierto tiempo o informarse sobre los candidatos que aspiran a un cargo de elección, la democracia se construye todos los días y más aún en momentos de crisis cómo los que sufrió Latinoamérica antes de la pandemia del covid-19. El escuchar y construir soluciones conjuntas debe prevalecer ante las ideas preconcebidas y nuestra postura individual a nivel político. Es por ello que, siendo la protesta una acción que en la mayoría de ocasiones nace del clamor popular y de la sociedad misma, no podemos desconocerlas, al contrario, son siempre un reflejo de que algo debemos modificar en nuestro curso político y en nuestro sistema como tal.

Referencias

BBC news. (2021). Cuáles son los 4 aspectos clave de la Constitución chilena que 155 representantes debatirán en los próximos meses – BBC News Mundo. BBC News Mundo. Recuperado el 4 de junio de 2021 de: https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-57104668.

BBC News Mundo. (2019). Venezuela: así fue la jornada de fuertes disturbios y violencia tras el llamado de Guaidó y López a derrocar a Maduro – BBC News Mundo. BBC News Mundo. Recuperado el 7 de junio de 2021 de: https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-48112751.

Lissardy, G. (2019). “Vamos a seguir con manifestaciones hasta que los pueblos crean que se gobierna para ellos y no para un puñado” – BBC News Mundo. BBC News Mundo. Recuperado el 3 de junio de 2021 de: https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-50137163.

OEA. (2019). Protesta y derechos humanos [Ebook]. Recuperado el de junio de 2021, de https://www.oas.org/es/cidh/expresion/publicaciones/ProtestayDerechosHumanos.pdf.

Paul, F. (2019). 4 claves para entender la furia y el estallido social de las protestas en Chile – BBC News Mundo. BBC News Mundo. Recuperado el 6 de junio de 2021, de: https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-50115798.

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